
Es un privilegio ayudar |
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El año pasado, el Gobierno del Reino Unido comenzó a "dispersar" a los buscadores de asilo desde el sudeste de Inglaterra hacia Nelson y Brierfield, en Lancashire. Estos refugiados llegaron desde Afganistán, Irán, Iraq y la República Checa.Con el fin de trabajar con ellos, se formó un equipo de quince voluntarios de tres religiones diferentes, entre las que se contaban cristianos de seis denominaciones; se creó un centro de acogida al que podían acudir a discutir sus problemas, que les explicaran la correspondencia oficial, o les ayudasen a tratar con las organizaciones creadas por la ley.Moira Ormerod, una anciana de la Iglesia Reformada Unida, dice que en Nelson es un privilegio formar parte del equipo de voluntarios. "En ocasiones nos sentimos limitados por un cruel e ineficaz sistema gubernamental destinado a los buscadores de asilo, y por la actitud de muchos miembros de la comunidad local - incluso, debo decir, de algunas de las iglesias - que prefieren ignorar la cuestión y estarían contentos si hiciéramos lo mismo." Es un privilegio, además, trabajar con "estos formidables jóvenes de rincones del mundo en conflicto", que "sólo desean obtener permiso para trabajar en un país... en el que no se los torturará ni encarcelará."
"El coraje y la apertura de muchas de las personas que ahora están con nosotros nos han motivado", agrega. "Han abierto ventanas a un mundo que muchos de nosotros no habíamos imaginado, y ya no podremos regresar a un mundo de complacencia." Tomado de Reforma, revista de la Iglesia Reformada Unida
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