
Reformar la tradición reformada |
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Hacia una Alianza de Iglesias Reformadas de ÁfricaA finales de febrero y principios de marzo, delegados de toda el África se reunieron en Abuja (Nigeria) y decidieron que ya era hora de unirse como una familia reformada. Representantes de las iglesias presbiterianas y reformadas de 24 países africanos resolvieron crear una "región" panafricana en la ARM - la Alianza de Iglesias Reformadas de África (en inglés: ARCA) - y designaron un comité permanente para analizar la mejor forma de hacerlo. Esta primera conferencia panafricana de iglesias miembros de la ARM fue convocada por la Iglesia Presbiteriana de Nigeria, bajo la dirección del Rev. Mba Idika, Moderador de la Asamblea General, y por la Rev. Uma Onwunta, administrativo principal.
"Somos cristianos reformados en contexto, pero no somos partidarios del aislamiento exclusionista", expresó ante la conferencia Setri Nyomi, Secretario General de la Alianza. "Como familia reformada, somos los unos para los otros aunque provenimos de diversos entornos culturales. Nos enriquece la variedad pero estamos comprometidos con la unidad." En su discurso ante la Asamblea, subrayó tres rasgos característicos y problemas de la cristiandad reformada de África. El culto reformado africano se caracteriza por la algarabía. "Bailar con alegría en presencia de Dios es reconocer que estamos en presencia de Dios, que está junto a nosotros en los momentos difíciles," dijo. "Con Dios, las fuerzas del mal no tendrán la última palabra." En ocasiones, sin embargo, "nos sentimos incómodos porque no estamos demasiados seguros si los reformados deberían estar tan alegres," agregó. "Gracias a Dios que nuestros jóvenes nos han venido cuestionando desde mediados del siglo XX." Abrazar los elementos de la alegría e integrarlos enriquece el culto africano. La reflexión reformada africana de la palabra de Dios encuentra significado en la imagen de Moisés guiando a su pueblo fuera de la esclavitud de Egipto y hacia la libertad. Se inspira en la historia de Nehemías y su pueblo: mientras África vive el quebrantamiento de sus instituciones y sus sistemas, la herencia del colonialismo y las consecuencias de la injusticia económica, los cristianos reformados se sienten llamados por Dios a reconstruir sus comunidades y sus sociedades. No obstante, "debemos preguntarnos si como iglesias reformadas hemos sido leales a Dios siendo instrumentos de transformación y de reconstrucción", agregó. "En nuestra reflexión teológica tenemos que plantear preguntas difíciles, ellas nos ayudarán a ser más pertinentes para África." Los reformados africanos abordan las fuerzas internas y externas que empobrecen a las personas y que les niegan salud y educación. La misión subraya con toda razón la evangelización, pero la misión es más que eso. "Ser la voz de los silenciados, participar en el complicado asunto de ser proféticos con todos los riesgos que ello supone para la iglesia, tienen que ser elementos decisivos de nuestra comprensión de la misión así como lo son los componentes más tradicionales," subrayó Nyomi. "Cuando vemos los signos del sufrimiento a nuestro alrededor y todo lo que podemos hacer son tareas de alivio sin asumir la labor de cuestionar a las fuerzas del mal, estamos eludiendo nuestra responsabilidad." El cuarto desafío fue el de sanar las divisiones reformadas. "¿Podemos participar en nuestra misión de formas más unidas?" preguntó. "¿Podemos pensar en unirnos como iglesias reformadas en África en vista de todos los problemas a los que nos enfrentamos?"
Los delegados kenianos con Setri Nyomi
Reconociendo las dificultades reales para presentar un frente común, mediante un comunicado, los participantes instaron a sus iglesias a:
Haciéndose eco de un difundido deseo de asociación mundial, resolvieron ser "una familia del pueblo de Dios emisora y participativa, además de receptiva". La solidaridad de la familia reformada del mundo entero quedó demostrada por los representantes de las iglesias asociadas del Canadá, de Holanda, de Escocia y de los Estados Unidos, quienes apoyaron la conferencia. El Comité Ejecutivo de la ARM estuvo bien representado por André Karamaga, uno de los vicepresidentes de la ARM, y por los miembros africanos del Comité Bukelwa Hans, Lydia Adajawah, Ruth Ngaari y Coutinho Moma. También estuvieron presentes John Gatu, figura destacada entre los presbiterianos africanos, y Majaha Nhliziyo, coordinador de la estructura regional de la ARM en el África Austral - la Alianza de las Iglesias Reformadas de África Austral (SAARC). El comité formado en la conferencia trabajará en estrecha colaboración con la SAARC para llevar a la práctica la decisión de crear una región panafricana.
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