Semper Reformanda
Alianza Reformada Mundial![]()
La crisis de la deuda |
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Asumir el problema, compartir la solución Representantes de 18 iglesias reformadas del Canadá, los Estados Unidos de América y el Caribe pidieron a las instituciones financieras y a los países acreedores que "condonaran la deuda" contraída por los países muy endeudados del Caribe y de todo el mundo en desarrollo. La petición fue la culminación de una reunión de cinco días del Consejo Regional del Caribe y América del Norte (CANAAC) celebrada en el Centro de Conferencias Madge Saunders, en St. Mary (Jamaica). Los 25 delegados de las iglesias al CANAAC también pidieron a sus iglesias que se sumaran al movimiento "Jubileo 2000" para la condonación de la deuda internacional en el año 2000. La sesión de trabajo del Consejo estuvo precedida por una consulta sobre la crisis de la deuda. Otros 30 participantes se unieron a los miembros del CAANAC en este debate y juntos recorrieron comunidades económicamente desfavorecidas de Kingston y Montego Bay. Entre los oradores de la consulta se encontraban Claremont Kirton, profesor de economía en la University of West Indies; Winston Dookeran, Gobernador del Banco Central de Trinidad y Tabago, en representación del Fondo Monetario Internacional; Errol Ennis, Parlamentario y Secretario de Estado del Ministerio de Finanzas de Jaimaica; Jill Schaeffer, Secretaria del Departamento de Cooperación entre Mujeres y Hombres de la Alianza; Leander Warren, de la Unión Congregacionista de Guyana; y Art Van Seters, Moderador de la Asamblea General de la Iglesia Presbiteriana del Canadá. Presidió la Moderadora del CANAAC, Ellen Díaz, de la Iglesia Unida de Cristo en los Estados Unidos de América. El análisis económico de Kirton situó los orígenes de la actual crisis de la deuda en los "préstamos otorgados con las mejores intenciones a finales de los años 60 y en los 70. Las instituciones de préstamo entendían que las inyecciones de dinero estimularían el crecimiento económico y los ingresos de exportación de los países en desarrollo. Asimismo, la base para la solicitud de préstamos en la década de 1970 era razonable." Circunstancias imprevistas, como la crisis mundial del petróleo y la abrupta caída de los precios de la materia prima, hicieron aumentar los costos del servicio de la deuda y proporcionaron "un cambio psicológico adverso" en los países deudores. El derroche, la ineficacia y la corrupción de los gobiernos, así como la codicia de las empresas, contribuyeron a crear una situación en la que los países endeudados tenían que solicitar más dinero sólo para pagar los intereses de los préstamos anteriores. Los intentos de congelar los salarios con la esperanza de controlar los precios alentaron el comercio del mercado negro y el acaparamiento de los recursos en una "economía extraoficial" que, según Kirton, carece de reglamentación, de registros y de impuestos". En la actualidad, el 34% de la población jamaiquina vive por debajo de la línea de pobreza, al igual que el 35% de la población de Belice, el 39% de las de Suriname y el 43% de la de Guyana. Dookeran subrayó que los países del Caribe con frecuencia se hallan a merced de las condiciones económicas mundiales. Jamaica, Barbados y Trinidad y Tabago planeaban entrar al mercado monetario internacional en 1998, sin pero las crisis de Rusia y Asia los obligaron a postergar esos planes. "Para nosotros, la cuestión primordial es", dijo Dookeran a la consulta, "cómo podemos en el Caribe tener mayor control de nuestra propia economía. Y en la actualidad no hay sobre la mesa una probable solución." Las instituciones financieras internacionales coinciden en que hay que hacer algo para aliviar la deuda de los "países pobres muy endeudados", pero no está claro quién se hará cargo del aspecto financiero de esta medida. Dookeran hizo hincapié en que una parte de cualquier conjunto de medidas de alivio debe entrañar cambios de los sistemas económicos con miras a prevenir la repetición de los mismos problemas, una vez que se haya aliviado este ciclo de la deuda. El Ministro de Finanzas de Jamaica, Sr. Ennis, reconoció que las gestiones de los gobiernos a menudo parecen quedar frustradas por las tendencias económicas internacionales, pero agregó que la "mundialización es el único juego posible, y tenemos que encontrar la forma de jugarlo". Advirtió de que las políticas comerciales basadas en estadísticas financieras más que en cifras de desarrollo acarrean injusticias económicas y sufrimiento. Ennis anunció la posibilidad de declarar una moratoria de 10 años para el reembolso de las deudas actuales, con una suspensión de los intereses, o tal vez una moratoria de 10 años contra la devolución de la mitad de la deuda de un país. Schaeffer pidió al CANAAC y a sus iglesias miembros que "expresaran su mensaje claramente, para que el mundo pudiera entenderlo". En muchos círculos ecuménicos, dijo, "la retórica es tan abstracta que nadie sabe de qué estamos hablando. A menos que nuestro discurso sea más claro, no lograremos comunicarnos con nadie". Warren situó las raíces de la injusticia económica que ocurre en el Caribe en las instituciones de la época de la esclavitud y el colonialismo, cuyos vestigios aún no han desaparecido. "Nos parece tan difícil trabajar juntos como región sobre todo por la doctrina colonial basada en el "divide y reinarás'", dijo, "y nuestras iglesias padecen la fosilización, las costumbres que perviven de los fundamentos misioneros sentados en la época colonial. Demasiadas iglesias, incluso nuevos movimientos eclesiásticos, no se interesan por cuestiones como el servicio de la deuda. Una nueva era de relaciones ecuménicas podría cambiar por completo la situación." Van Seters señaló que había sido elegido Moderador de la Iglesia Presbiteriana del Canadá bajo la promesa de que promovería el enfoque del Jubileo 2000 para el perdón de la deuda. Aun así, observó, los presbiterianos canadienses siguen necesitando oportunidades de educación que les permitan comprender mejor y más a fondo estos problemas. "Algunas cosas están claras", agregó. "Nuestra teología pide un orden que reemplace al controlado por los países más ricos y sus hechuras, como el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y las conferencias del G7 o G8". Van Seters pidió al CANAAC que considerara el ideal del Jubileo que figura en Levítico 25, año en que se perdonan las deudas, a la luz de la convicción de los cristianos de que en Jesucristo, Dios señaló su clara intención de recrear el mundo. El CANAAC escuchó las exposiciones teológicas de dos miembros de su Comisión de Teología, la Prof. Ellen Babinsky, de la Iglesia Presbiteriana (EE.UU.) y el Prof. Dorcas Gordon, de la Iglesia Presbiteriana del Canadá. En su sesión de clausura, el CANAAC eligió moderador para el período 1999-2001 a Harold Alston, de la Iglesia Unida del Canadá, y vicemoderador a Collin Cowan, de la Iglesia Unida de Jamaica y las Islas Caimán. Brian Ellison, de la Iglesia Presbiteriana (EE.UU.) sigue desempeñando la función de Secretario de Actas. El trabajo corriente a lo largo del año está a cargo del Secretario regional, Stanley Wood, de la Iglesia Presbiteriana Cumberland en los Estados Unidos. Theodore A. Gill, Iglesia Presbiteriana (EE.UU.)
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