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Accra 2004 |
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IntroducciónSetri Nyomi "El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a pregonar libertad a los cautivos y vista a los ciegos, a poner en libertad a los oprimidos y a predicar el año agradable del Señor." (Lc 4:18-19) Al considerar la labor realizada por la Alianza en el transcurso de los siete últimos años, vemos que el tema de la 24ª Asamblea General (Accra, 2004), "Que todos tengan plenitud de vida" constituye un punto de encuentro y nos prepara para emprender nuevos caminos en los siete años a venir. Nos ha servido especialmente para centrarnos en dos temas destacados en la vida de la Alianza desde la 23ª Asamblea General (Debrecen 1997): el estudio de misión y el proceso de la alianza por la justicia económica y la vida en la tierra. En este número de Reformed World, se presentan los informes del curso de los trabajos del grupo de estudio sobre planificación de la misión y del grupo de trabajo sobre la alianza por la justicia. Las iglesias afiliadas a la Alianza Reformada Mundial, reunidas en asamblea general, son quienes establecen la política de la ARM. Estos textos relativos a la misión y a la alianza se entregan a nuestras iglesias y sus delegados, al igual que a otros lectores y participantes en Accra, como nutriente del pensamiento, y forman parte de los documentos preparatorios para las deliberaciones que tendrán lugar en Accra. El estudio de misiónLo que se ofrece en estas páginas en relación con el estudio de misión, es un resumen de nuestra situación actual. Las consultas regionales de misión han demostrado que nuestras iglesias están dispuestas a aprender de las demás a fin de decidir nuevas orientaciones frente al panorama futuro de la misión de hoy, estos rumbos toman muy en serio nuestros diversos contextos sociales y culturales. Nuestra determinación a ejercer la misión a la manera de Cristo -transmitir la buena nueva a todas las personas, en especial a los pobres y los oprimidos, ungidos por el poder del Espíritu Santo- sólo cobra significado cuando comprendemos que la misión de Dios se centra en las personas y no sólo en las iglesias. El estudio de misión comenzó en 2001 y su primera fase acaba de concluir. No se trata de un punto final. Por el contrario, nos invita a plantear nuevos interrogantes y a comenzar a participar juntos en nuevas reflexiones sobre nuestra misión. Desde el comienzo, no obstante, se lo ha relacionado con el proceso más prolongado de establecer una alianza por la justicia económica y la vida en la tierra que se inició en Debrecen. Alianza por la justicia económica y la vida en la tierraLa 23ª Asamblea General reconoció que la injusticia económica que impera en todo el mundo -en particular el empobrecimiento infligido al Sur del mundo- y la destrucción masiva y creciente del medio ambiente guardaban estrecha relación y que juntos representan una amenaza para todos. Se instó a las iglesias miembros de la ARM a emprender un processus confessionis: reconocimiento progresivo, educación y confesión por lo que respecta a la injusticia económica y a la destrucción del medio ambiente. En este número de Reformed World el grupo de trabajo que ha dirigido los informes relativos a la alianza por la justicia, informa de la labor realizada por la Alianza y sus iglesias miembros desde 1997. En los informes de los foros de Buenos Aires y London Colney se presenta lo que los representantes de algunas iglesias miembros del Sur y del Norte han podido expresar juntos como respuesta al llamamiento de Debrecen. Mientras nos preparamos para Accra y para nuevas formas de ser llamados a confesar, comprometernos y actuar juntos contra la "mala nueva" que augura sufrimiento e injusticia a gran parte del mundo y a muchos de nuestros creyentes, se nos invita a reflexionar sobre estos textos y a examinar qué nos llama Dios a ser y a hacer hoy. Se trata en esencia de un ejercicio espiritual, y no ya de un mero análisis económico, ambiental o político. El fruto de nuestra reflexión acerca de este mundo y lo que estos textos motiven en nosotros, serán elementos clave de lo que juntos elaboremos en Accra cuando procuremos romper las cadenas injustas y lograr plenitud de vida para todos. Tanto en el estudio de misión como en el proceso de establecer una alianza por la justicia, se insta a la familia de la ARM a ejercer la misión a la manera de Cristo. Invito a que todas nuestras iglesias miembros que se aprontan para la Asamblea General, mediten sobre estos textos y opinen sobre ellos, ya sea por carta a nuestra secretaría o mediante la opinión o intervención de sus delegaciones a Accra, para que juntos demos pasos concretos y prácticos. Espero que estos informes sean causa de renovación mientras nos comprometemos con nuevos niveles de participación en la misión a la que estamos llamados.
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